Pixel do Facebook

Películas de acción

Muchas veces, cuando pensamos en películas de acción, se nos vienen a la mente balazos, explosiones, persecuciones y combates alucinantes. Y sí, mucho de eso es lo que constituye dicho género hoy en día, pero el cine de acción también ha alcanzado una diversidad sorprendente de narrativas y estilos.

Ha sido un largo trecho desde que vimos a Buster Keaton ser maquinista y disparar un cañón en ‘El maquinista de La General’ (1926), o a Harold Lloyd colgado de un reloj en ‘El hombre mosca’ (‘Safety Last!’, 1923); hasta las proezas contemporáneas de Tom Cruise y su peligroso salto HALO en ‘Misión: Imposible – Repercusión’ (2018), con una increíble variedad de ideas, avances tecnológicos, estrellas, personajes y formas de filmar en el camino. No es lo mismo ver al temeroso Cary Grant ocultarse de una avioneta entre la maleza en ‘Intriga internacional’ (‘North by Northwest’, 1959), que el glorioso caos bélico, explosivo, exagerado y desbordante de testosterona en la saga de ‘Rambo’. Esto, a su vez, no se compara a la elegancia de la cámara fija, complejas coreografías de combate y sutiles efectos especiales en ‘John Wick’ o ‘Atómica’.

La tecnología, innovaciones en efectos visuales y nuevos talentos seguirán haciendo al cine de acción el género más espectacular por excelencia, y sin duda siempre resultará emocionante ver lo que vendrá después.

Cine de acción… con algo extra

Todas esas explosiones, combates y disparos necesitan una razón de ser. Dicho de otro modo, el cine de acción ha sido uno de los géneros más versátiles para mezclarse con otros, desde la ciencia ficción a la comedia, el terror, el suspenso, o de todo un poco.

Así es como James Cameron tomó el terror y ciencia ficción de ‘Alien: el octavo pasajero’, e hizo de la secuela, ‘Aliens’, una de las mejores películas de acción de los ochenta. El propio ‘Rambo’, a medio camino entre el cine de acción y el cine bélico, se reinventó con algunos toques del género criminal para enfrentar al narco mexicano en ‘Rambo: Last Blood’.

Otro ejemplo: el subgénero de artes marciales, de origen asiático, nos ha dado la furia de Bruce Lee en la década de 1970, la mesura de su maestro en la elegantemente filmada ‘Ip Man’ de 2010, y las casi míticas películas “wuxia” como ‘El tigre y el dragón’. Mientras tanto, en el Reino Unido, James Bond ha sido un sofisticado espía, un caricaturesco y cómico superhéroe y un brutal antihéroe a lo largo de su carrera. Incluso las persecuciones de autos a velocidades extremas pueden provocar sensaciones y pensamientos muy diversos: está el entretenimiento sencillo y anti gravedad de la saga ‘Rápidos y furiosos’, o la distopía de tintes feministas de ‘Mad Max: Furia en el camino’.

Por lo tanto, incluso si rechazas las películas de acción como primer instinto, lo más probable es que te guste por lo menos una, gracias a su mezcla con otras temáticas. Sin duda, al dinamismo visual de este género le corresponde su versatilidad para contar un sinfín de historias diferentes.

Todas las películas