Reseña de la película Transylvania: ‘Liquid Truth’
Un atractivo instructor de natación es acusado de besar de manera inapropiada a un niño de seis años en “Liquid Truth”, la perceptiva y bien lograda película de Carolina Jabor. Las comparaciones con “The Hunt” de Thomas Vinterberg son inevitables, pero el tema difícilmente quedó agotado por esa película, y la versión brasileña de Jabor se enfoca menos en la atmósfera social insidiosamente opresiva, aunque tampoco rehúye demonizar acusaciones no comprobadas.
Inspirándose en una obra del autor catalán Josep Maria Miró y en la película de 2015 de Ventura Pons “Virus of Fear”, el guionista Lucas Paraizo (“Gabriel and the Mountain”) aporta una mayor conciencia sobre la perniciosa confusión entre homosexualidad y pedofilia, y aunque hace falta ajustar algunas cosas, “Liquid Truth” ofrece una experiencia cinematográfica satisfactoria que le valió varios premios en el Festival de Cine de Río de Janeiro, incluido el premio del público.
Algo molesta al pequeño Alex (Luiz Felipe Mello), pero como la mayoría de los niños de seis años, no es muy verbal. Lo más probable es que,