Crítica de ‘La favorita del rey’: pura peluca Crítica de ‘La favorita del rey’: pura peluca

Crítica de ‘La favorita del rey’: pura peluca

Con plana química entre Maïwenn y Johnny Depp, ‘La favorita del rey’ es un drama de época suntuoso, pero sin mucho que decir. Checa la crítica.

Lalo Ortega   |  
4 julio, 2024 3:00 PM
- Actualizado 9 julio, 2024 10:49 AM

Los dramas de época, en especial cuando abordan a figuras polémicas de la historia, son fascinantes por naturaleza. O deberían serlo. La favorita del rey (Jeanne du Barry), que llega a salas de cine mexicanas este 4 de julio, por lo menos tiene la virtud de hacer rendir su privilegiado presupuesto para llenar la mirada con un diseño de producción espectacular, adecuado, suntuoso. No hay mucha sustancia debajo de la decoración, sin embargo.

Dirigida y protagonizada por Maïwenn (Amor mío), como sugiere su título original, la película narra la historia de Jeanne du Barry (Jeanne Bécu), mujer de humildes inicios que, a través de su inteligencia y seducción, ascendió en la sociedad francesa del siglo XVIII, hasta convertirse en cortesana y amante del rey Luis XV, décadas antes de la Revolución Francesa.

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El asunto es que, más allá de recorrer su vida desde la infancia hasta su caída en desgracia, La favorita del rey no tiene mucho que decir sobre su sujeto. Y lo que dice puede ser cuestionable a la luz de sus decisiones creativas.

La favorita del rey: superficial retrato de Jeanne du Barry

La película nos presenta los humildes orígenes de Jeanne (interpretada por Emma Kaboré Dufour como niña y Loli Bahia como adolescente), y nos presenta el argumento de que su feminidad es un arma de doble filo: tuvo acceso a educación en la infancia por la bondad de su señor, pero al comenzar a convertirse en mujer, la esposa de éste temió por las tentaciones que la muchacha podría despertar.

Otra mujer se convirtió en su enemiga, así que ella y su madre fueron expulsadas del cobijo del privilegio. Ya como una joven atractiva, Jeanne aprende a usar su inteligencia y atractivo no sólo para subsistir, sino para comenzar a ascender en la escala social de Francia, tan llena de prejuicios. De ser una solicitada prostituta, a cortesana de la realeza. El resto, como dicen, es historia.

El problema es que, fuera de cubrir una lista de hechos, La favorita del rey no determina qué quiere ser ni decir sobre Jeanne du Barry. En teoría, el corazón de la trama es su enamoramiento con Luis XV (interpretado en claro pero plano francés por Johnny Depp, en su primera película desde Esperando a los bárbaros en 2019 y Minamata en 2020).

Debería ser una tórrida historia de amor, repleta de los celos, ires y venires de una relación de amantes. Sin embargo, la decisión de casting es cuestionable, por ponerlo en términos amables. No hay una química palpable entre la pareja de actores, y con la excepción de una escena en el primer acto, Depp interpreta al rey con el carisma de un palo (como ha sido con los papeles de esta etapa tardía de su carrera).

La favorita del rey (Jeanne du Barry)
El diseño de producción de La favorita del rey es impecable, pero la narración no propone nada (Crédito: Cine Caníbal)

Por otro lado, La favorita del rey nos muestra las repercusiones de la relación entre Jeanne y el rey, siendo ella una plebeya entre una nobleza conservadora y celosa de sus costumbres. Las principales rivales de la protagonista no son sólo las otras amantes del rey, sino las demás mujeres de la corte que la degradan por su condición (la polémica con María Antonieta es bien conocida, y recreada fielmente aquí).

Es casi una historia de mujeres que pisotean a otras, con todo el clasicismo de estos tiempos pasados. Con escenas filmadas en el propio Palacio de Versalles, una fotografía (de Laurent Dailland) que se desliza por los escenarios y una edición pausada (de Laure Gardette) que les permite lucir, la película remite inevitablemente a Barry Lyndon, el clásico de Stanley Kubrick (uno de sus referentes clave, según la propia Maïwenn).

Sólo que, en comparación, La favorita del rey palidece. No por su apartado técnico, que es igual de impecable, sino porque la película de Kubrick tenía un propósito: aunque sutil, es una sátira desbordante de ironía sobre la búsqueda banal del poder y la estupidez de quienes obtienen aunque sea un poco, sin estar preparados para ello.

¿Qué dice La favorita del rey sobre Jeanne du Barry? No hace más que trazar su ascenso y caída en desgracia. Por lo menos, la empodera en el camino: no es un objeto de deseo explotado, sino una mujer en control de su cuerpo y su mente para obtener lo que quiere (si acaso, es el personaje de Depp el que es representado como un objeto de deseo).

Pero tampoco resulta digno de ver si sólo será pisoteada en el proceso. Ni interesante si no tiene nada nuevo que plantear.

La favorita del rey ya está en cartelera. Compra tus boletos para verla en cines.