Red Rooms: Obsesión perversa es un singular thriller de terror en el que el miedo no es generado por una entidad sobrenatural, un monstruo invencible o una fuerza incomprensible, sino por la humanidad misma. La trama trata sobre una modelo de modas, Kelly-Anne (Juliette Gariépy, en una gélida interpretación) que sigue el mediático caso de un asesino serial acusado de acabar brutalmente con las vidas de tres niñas en "habitaciones rojas", vídeos snuff consumidos en la dark web y comprados con bitcoins. Su obsesión llega a tal grado que acampa afuera de los juzgados, en el frío, para conseguir un lugar y atestiguar el juicio presencialmente, con motivaciones poco claras. El poder de Red Rooms yace no en lo que muestra (nunca vemos la violencia de los vídeos repetida en pantalla, pero sí, sino en lo que oculta y en lo que nuestra percepción de ello dice sobre nosotros. A partir de su planteamiento y del comportamiento de sus personajes, la película reflexiona sobre nuestra fascinación por el true crime y su extendido consumo mediático, cuestionando si no se explota la tragedia ajena en vez de sensibilizar al público cuando se genera espectáculo a partir de estos casos. Una de las películas más escalofriantes e inteligentes sobre el tema en los últimos años.
Un filme para los amantes del terror, inspirado en el incidente de "Max Headroom" ocurrido en Chicago a finales de los 80. Crimen, intriga y una serie de misterios aterradores que nos recuerdan Videodrome, Mr Robot o Perfect Blue.
La venganza de Charlie (Sorry, Charlie) es una película de terror estadounidense que destaca por una narrativa llena de suspenso y giros. Sigue la historia de Charlie, una voluntaria de una línea de ayuda telefónica, cuya vida da un vuelco por el terrorífico The Gentleman, un misterioso y despiadado asesino en serie. La trama evoluciona en un juego del gato y el ratón lleno de tensión, que mantiene a los espectadores al borde de sus asientos hasta un final sorprendente.




