Drama coming-of-age ambientado en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, Expulsado del paraíso (Amrum) marca el regreso de Fatih Akin (In the Fade) a la selección oficial de Cannes y parte de las memorias de infancia del cineasta Hark Bohm. Con Diane Kruger (Bastardos sin gloria) y el joven Jasper Billerbeck, la película observa la pérdida de la inocencia en una isla alemana donde la guerra parece lejana, pero sus huellas atraviesan a la familia, la comunidad y la idea misma de paraíso.
Tirador implacable (Gunner) es una película de acción protagonizada por Morgan Freeman y Luke Hemsworth, donde un veterano retirado lucha por salvar a sus hijos de una peligrosa organización criminal en medio del bosque. Con una alta calidad de producción y un elenco de peso, la cinta ofrece adrenalina de principio a fin.
Basado en la historia real de la mujer que inspiró la inclusión femenina en la Ley de Derechos Civiles de 1964 en los Estados Unidos, Una Dulce Revolución es un encantador relato de época. A pesar del tema político e histórico, el guion es ligero e inspirador, lleno de personajes interesantes y divertidos como la protagonista Grace, una divorciada que se ve abandonada por los hombres de su vida y debe salir adelante para mantener su hogar. A través de su involucramiento con un importante político, ella logra transformar la vida de las mujeres para siempre.
Drama mexicano, Celeste Soledad aborda el duelo entre hermanas sin convertir el dolor en exceso melodramático, apostando por el reencuentro familiar como un espacio de conflicto, afecto y madurez. Dirigida por Alex Argüelles, la película cuenta con Fernanda Echevarría como Celeste, Michelle Betancourt como Soledad y Claudette Maillé en el elenco, construyendo una historia íntima sobre pérdida, diferencias afectivas y la necesidad de reorganizar la vida después de la ausencia de los padres. También exhibida en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, es una buena opción para quienes buscan un drama latino delicado, centrado en los vínculos familiares y la reconstrucción emocional.
La otra forma es una película de animación colombiana de ciencia ficción, premiada en festivales como Sitges –el más prestigioso del mundo respecto al cine de género–. La trama se sitúa en un curioso mundo distópico, en el que la humanidad ha creado un paraíso cuadrado en la luna. ¿La única forma de entrar? Ser cuadrado tanto de pensamiento (es decir, no cuestionar) como de forma, para lo cual las personas distorsionan sus cuerpos en formas cúbicas. Se trata de una metáfora poco velada y de una crítica punzante al conformismo, con un diseño de producción visualmente fascinante y divertido que juega con las formas de manera ingeniosa para construir su discurso. Y además, similar a películas como Flow, no depende de diálogos para contar su historia.




