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Film Club Café lanza campaña de fondeo colectivo

Establecido hace 15 años al norte de la Ciudad de México, como una alternativa a la predominante oferta cinematográfica comercial, el Film Club Café está en riesgo de cerrar sus puertas definitivamente.

Lalo Ortega   |  
17 mayo, 2021 11:59 AM
- Actualizado 18 mayo, 2021 1:09 PM

Se autodenomina “un oasis al norte de la ciudad”, y no es para menos. En la zona metropolitana del Valle de México, donde predomina la oferta de Cinépolis y Cinemex, existe un pequeño pero querido recinto cultural que brinda refugio a cinéfilos y melómanos que buscan algo distinto: el Film Club Café, que el pasado abril cumplió 15 años.

Sin embargo, como todos los exhibidores cinematográficos (chicos y grandes), fue duramente golpeado por la pandemia de COVID–19. Hoy, luego de un año de operar intermitente y con restricciones por las medidas sanitarias, este espacio situado a un costado de las Torres de Satélite, Estado de México, está en riesgo de cerrar sus puertas de forma definitiva.

Como medida para solventar gastos atrasados y salir adelante, el Film Club Café ha lanzado una campaña de fondeo colectivo en Donadora.org.

“Durante estos años Film Club Café ha sido autosuficiente, pero los tiempos han cambiado. Creemos firmemente que podemos seguir compartiendo el gusto por el cine, la música y el arte en general y que, con la ayuda de la comunidad que hemos logrado integrar, continuemos formando mejores seres humanos, la cual consideramos es nuestra misión principal”, escribe en la campaña el fundador y propietario del recinto, Raúl Ojanguren.

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Dependiendo del monto de cada donación, el recinto ofrece a los donadores recompensas que van desde palomitas de cortesía a postales y tazas conmemorativas, entradas gratis a películas y conciertos, hasta funciones privadas, cortesías para cursos online y membresías para su amplia videoteca, conformada por casi tres mil títulos en DVD.

Según detalla Ojanguren en la campaña, el 70% del dinero recaudado se destinará a cubrir adeudos. Un 15% será para cubrir sueldos del personal, y el 15% restante será para dar mantenimiento al espacio.

La campaña del Film Club Café en Donadora termina el 27 de junio. Para donar, entra en este enlace.

El Film Club Café y las salas alternativas de México

Debido a la pandemia, el Film Club Café y muchos otros espacios similares en el país, denominados salas alternativas, se vieron obligados a cerrar sus puertas por periodos extensos de tiempo. A pesar de que las condiciones han mejorado, permitiendo la reapertura de salas de cine a finales de febrero, la operación ha sido con aforos limitados.

“El 30% de mi aforo son seis personas”, bromeó Ojanguren en una entrevista previa con este reportero.

Al momento de la redacción, el semáforo epidemiológico del Estado de México permanece en amarillo, lo que de acuerdo al Plan regreso seguro de la entidad, permite un aforo del 60% para cines, teatros y museos.

Se trata de condiciones operativas muy complicadas para recintos pequeños como el Film Club Café y similares. Mientras las grandes cadenas de cine han podido retomar la viabilidad gracias a sus amplias capacidades, para las salas alternativas ha sido una lucha cuesta arriba.

Film Club Café
El Film Club Café en abril de 2021 (Foto: cortesía de Raúl Ojanguren).

La pandemia vino a complicar una situación ya de por sí difícil para esta clase de espacios. Salas como el Film Club Café (Estado de México), el Cine Tonalá (Ciudad de México), Cine La Mina (Guanajuato), el Foro Cultural Kinoki (Chiapas) y similares, han echado mano de otras vías de ingreso en sus modelos de negocio, como cafeterías y bares, para mantenerse viables y hacer frente a la oferta de Cinépolis y Cinemex.

En diciembre de 2020, las circunstancias trajeron el cierre de una de las salas alternativas más importantes de la Ciudad de México: La Casa del Cine. Su reapertura sólo fue posible en mayo de 2021 gracias a inversión externa.

Al escenario se suman complicaciones como la centralización y, hasta 2020, la falta de alguna clase de apoyo gubernamental a estas iniciativas, en contraste con un aumento sostenido en la producción cinematográfica nacional que, no obstante, rara vez se traduce en butacas llenas.

El cine mexicano ha venido a encontrar su público en las salas alternativas, que le brindan alrededor del 30% del tiempo de su programación. En contraste, de acuerdo al último estudio Visor Ciudadano del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, las grandes salas comerciales dedican 21% de su tiempo de programación (ambas instancias superan el 10% requerido por la ley).

En 2021, el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) atendió la carencia de un apoyo a exhibidores independientes con la creación del Programa de Fomento al Cine Mexicano (FOCINE), que implementó convocatorias de apoyo a la exhibición.

Para un análisis más completo de la situación del Film Club Café y las salas alternativas en México, checa este reportaje realizado por este reportero para Revista Encuadres.