la-casa-del-dragon-critica

‘La Casa del Dragón’ es ‘Game of Thrones’, sólo que con otro nombre

Basada en los libros de George R.R. Martin, ‘La Casa del Dragón’ finalmente pone a HBO Max al tú por tú con Netflix, Disney y Amazon

23 agosto, 2022 12:02 PM

Si tú (o alguien en tu burbuja de redes sociales) mínimamente consume series, seguramente te habrás enterado del estreno de La Casa del Dragón (The House of the Dragon) el pasado domingo, 21 de agosto. Aún no hay números oficiales de audiencia, pero ya podemos afirmarlo: la precuela de Game of Thrones fue un éxito absoluto, situando a HBO Hax en una posición ventajosa en las llamadas “guerras del streaming”.

Todo eso, curiosamente, con un producto pensado todavía para la vieja TV lineal.

Para analizar el primer episodio de La Casa del Dragón (y, en última instancia, hacer una crítica), es necesario entender de dónde viene la producción. Game of Thrones tuvo un final complicado. Sin un cierre para la saga del autor de los libros, George R.R. Martin, los productores y guionistas tuvieron que crear su propio final –y, en el proceso, acabaron desagradando a los fans–.

La Casa del Dragón
Las cabelleras rubias de los Targaryen regresan en La Casa del Dragón (Crédito: HBO)

En paralelo, HBO –todavía como una división más o menos autónoma de la entonces WarnerMedia– decidió que necesitaba una serie para mantener viva a la franquicia en el mediano plazo y, principalmente, que no estuviera tan atada a los libros.

Publicidad

Nacía así La Casa del Dragón, que fue pensada para ser una continuación de la producción original, aunque situada 200 años antes de la misma. Precisamente por eso, uno de los puestos de productor ejecutivo fue ocupado por Miguel Sapochnik, quien dirigió algunos episodios de Game of Thrones –incluyendo el elogiado The Long Night, que fue el ápice del conflicto en aquella serie.

La Casa del Dragón da sensación de déjà vu

Al ver el estreno de la nueva serie, The Heirs of the Dragon, eso queda muy claro. Dirigido justamente por Sapochnik, se parece a un episodio más en la saga de los Lannister, Stark y Targaryen que ya conocemos.

Da para decir, de hecho, que si alguien se fue a dormir el 19 de mayo de 2019 y despertó apenas esta semana, en 2022, no sentiría diferencia alguna de un “DominGoT” a otro.

Lo que hizo famosa a la producción de HBO sigue ahí: intrigas políticas, disputas familiares, sangre y escenas de sexo. El diseño de producción, incluso, no se esfuerza mucho para aparentar que los eventos suceden casi dos siglos antes de la serie original –excepto algunos detalles, es como si la tecnología y la cultura se hubieran paralizado durante 200 años–. Hasta la banda sonora trae acordes del tema principal de Game of Thrones, para dejar muy claro en dónde estamos.

El elenco, claro, trae rostros nuevos –incluyendo a actores conocidos por otras producciones, como Matt Smith (The Crown y Doctor Who) y Rhys Ifans (Un lugar llamado Notting Hill). Pero la presencia de Milly Alcock como la princesa Rhaenyra Targaryen en escena nos hace preguntarnos, por momentos, si no estamos viendo a la propia Emilia Clarke por ahí de 2011.

Crítica de La Casa del Dragón
Si no pones atención, podrías confundir a Rhaenyra con Daenerys (Crédito: HBO)

Todo está pensado para mantener ese mismo aire de un lugar familiar y conocido, apelando a la nostalgia del fan.

Juntando todo, no hay cómo fallar con La Casa del Dragón. Es Game of Thrones en esencia, sólo que con los tatarabuelos de los personajes que el público ya conoce –y trayéndolos a colación en cada referencia–.

Pero aún tenemos recelo por ese final, ¿no? Y es entendible. Pero podemos decir que HBO aprendió de su error: si George R.R. Martin no terminó la historia en la que se basa la nueva serie (el autor prometió un segundo volumen de Fuego y sangre, en la que se inspira la producción), él mismo ocupa el puesto de showrunner junto a Ryan Condal. Eso no deja de ser un acierto.

La disputa por el Trono de Hierro

Ahora, es curioso ver el papel de HBO Max en este éxito.

Cuando La Casa de Dragón fue concebida, por allá de 2018, lo que llegaría a ser HBO Max no era más que una idea. HBO era una división de la entonces WarnerMedia que operaba predominantemente en el mercado de la TV de paga, con HBO Go y HBO Now como sólo un “plus”. De ese modo, el derivado de Game of Thrones consistía en una apuesta para mantener el canal relevante durante las noches de domingo, luego del final de la serie principal.

Mucho ha cambiado desde entonces. El streaming de Warner tomó forma y fue bautizado HBO max, adoptando el nombre de los canales de paga para tomar prestada una marca mundial, reconocida por su calidad –y, en parte, por GoT–.

Al poco tiempo, HBO fue integrada de forma más amplia al resto del grupo, que salió del paraguas de AT&T para fusionarse con Discovery, formando Warner Bros. Discovery. El streaming se convirtió en su punta de lanza, aunque aún hay idas y venidas respecto a la mejor manera de operar en el mercado del producto directo al consumidor.

La Casa del Dragón
Puede que Disney haya conquistado el “Trono de hierro” como líder en streaming, pero Warner Bros. Discovery no le quita el ojo (Crédito: HBO)

Con el lanzamiento de La Casa del Dragón, ya no se trata sobre la TV de paga, o sobre canales lineales. Ni siquiera sobre la “vieja” HBO. Se trata sobre tener un producto, una propiedad intelectual, que atrape y traiga suscriptores a HBO Max. Más espectadores a la plataforma de streaming en un momento en el que el mercado está bajo escrutinio de los inversionistas, precisamente por el endeudamiento necesario para crear producciones tan grandiosas.

Decir que fue suerte es un poco fuerte, pero, en la guerra del streaming, Warner Bros. Discovery logró tener en sus manos –en un momento crucial– uno de sus mayores triunfos para entrar a la arena contra Netflix, Disney+ y Prime Video: nuevos episodios de Game of Thrones, incluso si no tienen ese nombre en el título.

En un momento en el que Disney conquistó el “Trono de Hierro” del streaming, superando el número total de suscriptores de Netflix, Warner Bros. Discovery finalmente tiene su mejor arma para la batalla.

Y nosotros pensando que Yakko, Wakko y Dot, los hermanos Warner, están verdaderamente locos, ¿verdad?

Publicado originalmente en la edición brasileña de Filmelier News.