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¿Cómo es por dentro el Dolby Theatre, la casa de los Oscar?

Cada año, el Dolby Theatre recibe a las estrellas del cine mundial, y tiene más secretos de los que crees.

22 marzo, 2022 1:00 PM
- Actualizado 28 marzo, 2022 11:18 AM

Las más grandes estrellas del cine desfilando sobre una alfombra roja, siendo observadas por casi mil millones de espectadores en todo el mundo. Esa es la rutina del Hollywood Boulevard una vez al año, cuando sucede la más importante premiación del cine mundial: el Oscar. Tan relevante como la fiesta y los famosos que reúne, es el local que recibe a la premiación: el Dolby Theatre, o Teatro Dolby, en español.

Como ya has leído en nuestra serie especial de artículos, los Premios de la Academia fueron creados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS, por sus siglas en inglés) en 1929, y desde entonces se han celebrado en los más diversos recintos. El primero fue en los salones del Hollywood Roosevelt Hotel y, a través de las décadas, fue realizado en el Chinese Theatre, Pantages Theatre, Dorothy Chandler Pavilion y el Shrine Auditorium.

Dolby Theatre
La entrada al Hollywood & Highland Center que da acceso al Dolby Theatre (Crédito: Flickr / Adam Fagen)

Ya en la segunda mitad de los años 90, comenzó un movimiento para que el Oscar tuviera una casa propia. El lugar elegido no podría haber sido más icónico: el predio del viejo Hollywood Hotel, que fue uno de los pioneros de la ocupación del barrio homónimo y que alojó a grandes nombres de la industria –pioneros como Louis B. Mayer (de la MGM) y Harry Warner (de los hermanos Warner), además del astro del cine silente Rudolph Valentino, entre muchos otros–.

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El sitio del teatro

es casi sagrado

para la historia del cine

Ahí fue erigido más que un teatro, es un complejo comercial que recibe el nombre de Hollywood & Highland Center. En la misma cuadra está el Chinese Theatre, y también el famoso cine El Capitan y la filial de Hollywood de Madame Tussauds, entre otros sitios turísticos.

La arquitectura se inspira en el escenario de Babilonia en la película Intolerancia, que es considerada uno de los hitos del cine silente, y uno de sus primeros fracasos financieros, que además tiene vínculos a causas racistas. El cineasta D.W. Griffith produjo el largometraje como respuesta a las críticas a otra película suya, El nacimiento de una nación, que retrata al Ku Klux Klan original, influenciando el resurgimiento del grupo racista.

Dolby Theatre
El “lado shopping” del complejo que aloja a los Oscar (Crédito: ​​Flickr / David Merrett)

Por ello, los encargados del espacio comenzaron en 2021 una reformulación de su arquitectura, inicialmente quitando a los característicos elefantes de la plaza principal. En total, se invertirán 100 millones de dólares en la reforma, que pretende hacer del Hollywood & Highland Center un sitio más atemporal, tiene su conclusión prevista para el verano de 2022.

Además de la ya citada plaza central, el recinto cuenta con 70 tiendas y 25 restaurantes, además de un cine (también conocido como Chinese Theatre). También forma parte del complejo Loews Hollywood Hotel, de 637 habitaciones. La estación Hollywood Highland, de la línea roja del metro, está a un lado.

Una de las entradas al centro comercial es un inmenso lobby que tiene, entre otras cosas, la estrella del Paseo de la Fama de Muhammad Ali (la única que está en una pared, y no en el piso). En sus columnas, están los títulos de todas las películas que han ganado el Oscar a Mejor película, con espacio para suficientes ediciones hasta el 2071.

Ese mismo acceso lleva a la gran escalera y a la entrada principal del Dolby Theatre, que es la entrada de las estrellas en el día de los Premios de la Academia.

Pero ya llegaremos a eso…

Dolby Theatre
Por estas escaleras pasan las estrellas en el día del Oscar (Crédito: Renan Martins Frade)

Los preparativos para el Oscar

El teatro aloja a los premios Oscar desde 2002, cuando todavía se llamaba Kodak Theatre por motivos de patrocinio. En la práctica, la Academia renta el lugar por cuatro semanas e inicia un largo proceso de transformación, escondiendo las vitrinas de las tiendas (eliminando todo aspecto de centro comercial) y con el montaje de la estructura para la ceremonia).

En el mismo periodo, la entrada pasa a ser controlada –ni siquiera los trabajadores habituales pueden entrar si no tienen sus credenciales adecuadas–.

En la cuadra del Hollywood Boulevard son montadas diversas “operaciones” en la calle, con las banquetas abiertas para el libre acceso, incluso para el resto del complejo que continúa en operación. Después del fin de semana del evento, todo se cierra. Nadie puede entrar sin alguna credencial de trabajo, prensa o invitación para la ceremonia.

Hay una sola excepción: el público que forma una tribuna en la calle, viendo la alfombra roja. Esas entradas son gratuitas y distribuidas por internet, pero son muy demandadas y difíciles de conseguir.

Hollywood Boulevard
Los preparativos en Hollywood Boulevard para la noche del Oscar (Crédito: Flickr / Loren Javier)

La entrada, el día de la ceremonia del Oscar, también es muy difícil. Cada uno de los nominados recibe sólo dos invitaciones, una para sí y otra para un acompañante, aunque puede pedir dos adicionales. Los presentadores también reciben dos. También están los invitados de la propia Academia, gente conocida por el público que atraerá atención a la transmisión en televisión aunque no haya sido nominada ese año-

Algunos otros boletos son distribuidos entre los estudios, de forma proporcional (en teoría) al número de nominaciones recibidas –sin embargo, los pequeños distribuidores acostumbran reclamar que las majors reciben muchas más–. Hay que señalar que esos boletos, aunque son ofrecidos por la Academia, son pagados.

Un boleto puede

costar hasta 750 dólares,

alrededor de 15 mil pesos

De los 3,400 lugares sobre la mitad, que es distribuida entre los 9847 miembros de la Academia por medio de una lotería. Como ya has leído aquí en Filmelier, son personas que van desde actores y directores exitosos, a productores, maquillistas, especialistas en efectos especiales y muchas otras personas que trabajan en la industria del cine. Después de ser elegido en el sorteo, el afortunado también tiene que pagar por el boleto.

Union Station
El lobby de la Union Station de LA, con influencias Art Déco en su arquitectura (Crédito: Renan Martins Frade)

Eso es, claro, en un año normal. En 2021 estuvo el gran desafío de la pandemia de COVID–19, y buena parte de los presentadores ni siquiera estuvo en el Dolby Theatre. El número de personas en el recinto fue drásticamente reducido, casi sin invitados, mientras que gran parte de la ceremonia ocurrió en la Union Station –estación de trenes también localizada en Los Ángeles–.

El día de la fiesta

Después de mostrar invitación e identificación a la entrada de la cuadra, el invitado tiene dos alfombras rojas para caminar hasta el Dolby Theatre: una, más rápida, para quienes no son famosos o quieren huir de los flashes de las cámaras; otra, más tardada, que es el camino de la prensa acreditada para cubrir la alfombra roja, que va abordando a las personas en los famosos pre-shows. Hay gente que puede demorar hasta cerca de una hora para recorrer esos pocos metros.

El invitado entonces entra al Hollywood & Highland Center y a la llamada Gran Escalera, entrando al Dolby Theatre en sí. Todas esas escaleras, tanto fuera como dentro del teatro, poseen peldaños bajos, para ayudar a las mujeres de vestidos largos y a quienes se pasen de copas.

Dolby Theatre
La verdadera entrada del teatro (cuando aún se llamaba Kodak Theatre), dentro del complejo, ya bloqueada durante los preparativos para el Oscar  (Crédito: Flickr / Gordon Wrigley)

Ya dentro del Dolby Theatre son tres pisos para subir, cada uno con un gran hall con fotos de ediciones anteriores del Oscar, bares y una sala VIP llamada Dolby Lounge –porque sí, hay VIPs hasta entre VIPs–. Todo pensado y distribuido para facilitar la circulación.

Hablando de bares, las bebidas alcohólicas son gratuitas hasta cierto momento antes del inicio de la fiesta, haciendo que los invitados pasen pronto por la alfombra roja. El cobro se hace de forma escalonada en cada uno de los puntos, lo que también hace que los invitados suban las escaleras para buscar bebida en el siguiente bar. Eso hasta que se cobra en todos los puntos y ya todos van a sus lugares, pues la ceremonia está por empezar.

Tal procedimiento desentona bastante con los Globos de Oro, por ejemplo, que se llevaban a cabo en el Hotel Beverly Hilton y tradicionalmente tenían bebidas gratuitas durante toda la premiación, incluyendo el servicio de mesa para los invitados –lo que tiende a brindar escenas graciosas o incómodas.

Recorrido todo el trayecto, la entrada a la platea del Dolby Theatre es por medio de una rampa. Ahí, los invitados importantes (directores, actores, productores de las películas nominadas, etc.) o que pagaron el boleto más caro, van hasta el nivel más bajo. Mientras, los otros miembros de la Academia quedan en los niveles superiores, sin acceso al escenario.

Dolby Theatre
El Dolby Theatre en el día del Oscar (Crédito: Flickr / Walt Disney Television)

La posición para sentar a los nominados y presentadores es estudiada por semanas. Básicamente, todos ellos están en la primera fila o en los pasillos, facilitando que se levanten para presentar o recibir un premio –ahorrando preciados minutos de una transmisión que rebasa las tres horas de duración–.

Una cosa que debe señalarse: nunca hay lugares vacíos en la platea del Dolby Theatre. ¿Y la gente no se levanta, ni para ir al baño o al bar? Claro que sí. Para ello existen los “seat fillers”, que son las personas que ocupan el asiento de, digamos, Leonardo DiCaprio cuando necesita darse una escapada o está en el escenario presentando una categoría).

Llega el gran momento: el actor, actriz, director o productor gana un premio. Entonces esa persona va hasta el escenario, toma la estatuilla, hace un discurso y… ¿regresa a su lugar? No exactamente. Si no tiene otra cosa importante enseguida (como otra nominación o una categoría que presentar), el ganador o ganadora sigue por un pasillo al costado del escenario. Después de caminar un poco, es momento de verse con la prensa en el Loews Hollywood Hotel, para una entrevista colectiva y tomarse algunas fotos.

Charlize Theron
Charlize Theron en el backstage del Oscar, esperado a presentar una de las categorías de la presentación (Foto: AMPAS)

En teoría, ningún periodista puede entrar al Dolby Theatre en el día del Oscar. Cuando alguien dice que está “dentro de la fiesta”, normalmente se refiere al corredor antes de entrar al teatro del citado hotel anexo.

Sin embargo, es posible tener acceso directo a la ceremonia si el reportero asiste como acompañante de algún invitado, o si se trata de un miembro de la Academia que le “pasa corriente” a la prensa.

After party

Los Premios de la Academia comienzan temprano, debido a la diferencia de horarios entre las costas Este y Oeste de los Estados Unidos: a las 17:00 horas en el horario de Los Ángeles (alrededor de las 18:00 horas del centro de México). Cuando todo termina, son más o menos las 20:30 horas en Los Ángeles.

Habitualmente, después de la ceremonia en el Dolby Theatre hay una fiesta oficial, llamada Governors Ball, que se celebra en el quinto piso del Hollywood and Highland Center –que es totalmente transformado y queda irreconocible–.

Cerca de mil 500 personas consiguen entrar a esa fiesta, incluyendo los ganadores, nominados y presentadores de los Premios de la Academia –además de representantes de la prensa–. Es ahí donde a los ganadores del año finalmente les graban sus estatuillas con sus nombres –momento que se volvió famoso hace algunos años, en un video que muestra a Leonardo DiCaprio finalmente viendo su nombre inmortalizado en un Oscar–.

Hay muchas otras fiestas celebrándose por Hollywood durante la misma noche, muchas organizadas por los estudios –donde sus invitados y trabajadores tienen oportunidad de convivir con las estrellas–, o por medios como Vanity Fair, o incluso por parte de los mismos productores.

Con todo eso, da algo de hambre después de la fiesta. Una recomendación es hacer como Ang Lee, quien, en 2013, se fue a comer una hamburguesa en In-N-Out Burger después de recibir el Oscar al Mejor director por Una aventura extraordinaria.

Ang Lee
Ang Lee celebrando su Oscar y matando sus ganas de una Double-Double (Foto: Twitter / @EMenicheschi)

Originalmente publicado en la edición brasileña de Filmelier News.