top-gun-maverick-analisis

‘Top Gun: Maverick’ deja el “bromance” en el pasado y exuda testosterona

La secuela conquistará a quienes no se engancharon con ‘Top Gun: Pasión y gloria’

30 mayo, 2022 5:34 PM
- Actualizado 31 mayo, 2022 9:09 AM

Top Gun: Pasión y gloria es un referente hasta para quienes no vieron la película. Es uno de los hitos de los años 80, y su importancia en la cultura pop es estruendosa –todavía más si mencionamos la canción Take My Breath Away, de la banda estadounidense Berlin. A pesar de eso, se tardó bastante en tener una secuela, que finalmente llegó con 36 años de retraso, pero que consigue hacer justicia e incluso mejorar la trama de la original.

Claro que todo es con Tom Cruise como el protagonista, “Maverick”, en la secuela que llegó a salas de cine mexicanas el pasado fin de semana.

La película original es un reflejo de su época y –tal vez– no hace mucho eco con el público actual, que creció con otras referencias cinematográficas. Yo, Raíssa, no había tenido mi “fase Top Gun” y, a pesar de ser fan de las películas ochenteras, esa en particular nunca llamó mi atención. Con el estreno de la secuela, decidió finalmente ver la primera.

Y no me gustó.

Top Gun: Maverick
Tom Cruise como Pete “Maverick” Mitchell en Top Gun: Maverick (Crédito: Paramount Pictures)

Publicidad

A la producción se le nota el paso de los años. Incluso con 30 años de edad, no pude identificarme con absolutamente ningún aspecto de la narrativa. La trama me pareció confusa, las escenas de acción lentas y el romance, insulso. En suma, simplemente no logré meterme en la historia.

Lo que más me gustó fue la relación entre Tom Cruise y Val Kilmer, que presentaba mucha más química que la de Cruise con Kelly McGillis, su supuesto interés amoroso. Tan así, que existen ciertas teorías que dicen que Top Gun es, en realidad, una película gay y no cursilona propaganda militar estadounidense.

¿Es Top Gun una película gay?

De hecho en Duerme conmigo (Sleep with Me), la película de 1994 de Rory Kelly, el cineasta Quentin Tarantino tiene una aparición como actor, explicando que la película protagonizada por Tom Cruise es “una historia sobre la lucha de un hombre con su propia homosexualidad”, y que, básicamente, la producción entera es una oda a la cultura LGBTQIA+.

Puedes ver el monólogo aquí:

Puede que muchos no estén de acuerdo, aunque a mí me gustó más la película después de ver esta interpretación. El productor de Top Gun, Jerry Bruckheimer, ve el monólogo de Tarantino como algo bueno. “[El director] Tony [Scott] y Quentin eran buenos amigos”, contó a IndieWire en 2021.

Si es o no es un clásico gay, la continuación aparentemente da una respuesta. Top Gun: Maverick es su total opuesto: es una película que exuda testosterona, y no en el sentido homosexual. La historia tiene un nuevo rostro, hasta diría que más heterosexual.

Ahora tenemos un guión muy conciso, sin ambigüedades, hasta con las participaciones especiales –como el caso de Val Kilmer, cuyos problemas de salud son adaptados a la trama–. Las escenas de acción, gracias a la tecnología y dedicación del elenco liderado por Tom Cruise, son espectaculares.

Ahora, sumergirse en la película es fácil, incluso con sus más de dos horas de duración. La fórmula blockbuster funciona muy bien, como ya hemos dicho en otros textos aquí. Hay momentos de risa –algo que se ha vuelto muy popular en el cine de los últimos años–, emociona y las escenas de entrenamiento en aviones te quitan el aliento. En una proporción menor, la trama incluso coquetea con otra franquicia exitosa de Tom Cruise: Misión: Imposible.

Las mujeres en Top Gun: Maverick

Tal vez un demérito sea el tratamiento de las mujeres, que se las arregla para ser malo en ambas películas. En la primera, el personaje de Kelly McGillis está poco desarrollado. Igual el de Meg Ryan, llegan a intercambiar palabra pero no son necesarias para el desarrollo de la trama.

Top Gun: Maverick
Jennifer Connelly y Tom Cruise son la pareja romántica de Top Gun: Maverick (Crédito: Paramount Pictures)

Por más que McGillis sea la “pareja romántica” de Tom Cruise, la narrativa funcionaría bien sin ella. En la secuela tenemos a Jennifer Connelly en ese rol y, de nuevo, no hay una construcción profunda sobre el personaje. La película podría terminar sin que nos dijeran el desenlace para ella.

Pero, como esta es una historia que intenta convencernos de que también es de amor, tenemos un superficial tratamiento del romance. Hay también pilotos mujeres, que dan una refrescada a la diversidad entre militares –son todos hombres en la película de 1986–. Por lo demás, la presencia femenina sólo está para cubrir la cuota.

En resumen, Top Gun: Maverick llega para conquistar a quienes no fueron enganchados por la primera parte. Todo lo que no me gustó de la original se quedó en los años 80, y ahora soy fan gracias a la secuela. Hasta podría pensar que la saga podría tener nuevas películas más adelante.

La nueva producción (dedicada al fallecido director de la anterior, Tony Scott, hermano de Ridley Scott) agradará a quien ya le gustaba Top Gun, y también atraerá a un nuevo público.

Top Gun: Maverick ya está en salas de cine mexicanas. Para saber más sobre la película, ver el tráiler o comprar boletos, entra a este enlace.

Publicado originalmente en la edición brasileña de Filmelier News.