Crítica de 'Emily': la reinvención austeniana de la autora de 'Cumbres borrascosas'

‘Emily’: la reinvención austeniana de la autora de ‘Cumbres borrascosas’

La película se toma varias libertades creativas sobre la vida de Emily Brontë, pero el resultado es conmovedor gracias a la actuación de Emma Mackey

Lalo Ortega   |  
20 enero, 2023 12:11 PM

Existe siempre un riesgo al adaptar a la pantalla la vida de una figura histórica: ir demasiado lejos con la libertad creativa. Pensando en la estructura y ritmo de la historia, un cineasta puede tomar algunas licencias dramáticas: agregar personajes o modificarlos para hacer la narrativa más interesante. Pero hablamos de Emily Brontë. ¿Cómo hacerlo con una figura tan enigmática?

Seguro, hay suficientes datos biográficos sobre la autora de Cumbres borrascosas como para esbozar un primer tratamiento de guión. Pero dada su naturaleza reservada –y que la mencionada novela fue su único libro– mucho sobre sus vínculos personales permanece en incógnita.

Así, para su largometraje debut como directora y guionista, Frances O’Connor (actriz en películas como I.A. Inteligencia Artificial) opta por tomar lo que hay y rellenar los huecos, tomándose algunas libertades.

Emily nos cuenta, a grandes pinceladas, mucho de lo que se sabe sobre la penúltima de los hermanos Brontë, aquí interpretada por una brillante Emma Mackey (Sex Education). Que creció en una familia intelectualmente acomodada, liderada por su padre clérigo tras la muerte de su madre; que era bastante tímida y que tenía una imaginación extraordinariamente vívida.

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Se conocen, también, los destinos de la familia entera. ¿Cómo agregar tensión dramática en el camino hacia ese punto? Añadiendo algo de romance, por supuesto.

Las irreverencia de Emily

Al inicio de la trama, la película introduce a William Weightman (Oliver Jackson-Cohen), cuyo rol real en la vida de las hermanas Brontë es constantemente debatido. Aquí, el coadjutor no tarda en volverse una figura inicialmente antagónica para Emily, una que eventualmente –y quizá predeciblemente– se torna un interés romántico.

Weightman sirve como un contrapunto para los valores de la protagonista, quien no tarda en cuestionar las expectativas clericales –y patriarcales– de lo que deben ser los deseos y comportamientos de una mujer.

Así, O’Connor hace de su Emily algo parecido a un relato de Jane Austen, en la misma línea que historias como Orgullo y prejuicio. Sin embargo, este forcejeo emocional entre la protagonista y Weightman no es el único hilo conductor de la narrativa. Emily, por medio de su cercano vínculo con su hermano Branwell (Fionn Whitehead, Dunkerque) y su relación adversarial con su hermana mayor, Charlotte (Alexandra Dowling); aprende a encontrar su propia voz.

Emily
La actuación de Emma Mackey como Emily Brontë es magnética (Crédito: Imagem Films)

¿Sucedieron todas estas cosas? Probablemente no, o por lo menos no como las narra la película. Pero, de este modo, O’Connor brinda una visión fresca, relevante y sorprendentemente divertida de una pionera que desafió las convenciones de su época (naturalmente, el nombre de Ellis Bell no aparece en esta versión de la historia). Pero lo hace sin caer en los anacronismos burdos e insensibles de, por ejemplo, la reciente adaptación de Persuasión de Jane Austen, que Netflix parece haber filtrado (mal) por vía de Fleabag.

En otras palabras: no, Emily no será necesariamente una película que agrade a un historiador purista. Pero por medio de sus licencias narrativas (y una Emma Mackey realmente magnética), ofrece un apasionante retrato de lo que representaba ser una mujer desafiando los preceptos de género en la Inglaterra victoriana.

Emily ya está en salas de cine mexicanas. Para saber más de la película y comprar boletos, entra aquí.