Aunque Partir un Jour sea una apertura tibia para Cannes 2025, el debut de Amélie Bonnin propone un giro interesante al subvertir los clichés de los musicales y las comedias románticas. Con canciones francesas icónicas interpretadas de forma íntima y una protagonista alejada de los estereotipos glamurosos, la película ofrece un encanto modesto para quienes disfrutan de historias sencillas con un toque de nostalgia musical.
Lolo: el hijo de mi novia es una divertida comedia de humor ácido que, bajo los moldes del cine francés, plantea la competencia entre hijo y padrastro por el afecto de la madre, con alocadas consecuencias. Dany Boone y Vincent Lacoste hacen unos geniales papeles, y siempre vale la pena ver a Julie Delpy, quien aquí también es directora y coguionista.
Seleccionada en Cannes, nominada a un Premio César (Mejor actor) y exhibida en el Tour de Cine Francés de México, Crónica de una relación pasajera es una inteligente y emotiva comedia romántica francesa que aborda con sobriedad un tema espinoso: el amor extramarital. La trama sigue a un hombre casado (Vincent Macaigne, Médico de noche) y a una madre soltera (Sandrine Kiberlain, Mi niña), que establecen una relación para fines exclusivamente sexuales, sin hablar sobre un futuro juntos. Sin embargo, conforme exploran sus sentimientos y la naturaleza de sus vidas, comienzan a acercarse cada vez más. Aunque cargada de diálogos y una saludable dosis de existencialismo, es una película que no pierde su emotividad, y que es elevada por la calidad de su guión y de sus actuaciones protagónicas. Si te gusta el cine de Éric Rohmer o de Woody Allen, seguro la disfrutarás.




