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El nuevo plan de Warner: “Marvelizar” las películas de DC

En el reporte de resultados de Warner Bros. Discovery, el CEO David Zaslav anunció el “plan a 10 años” para seguir el modelo de Marvel Studios para las películas de DC.

Lalo Ortega   |  
5 agosto, 2022 12:47 PM

“El objetivo es hacer crecer la marca de DC. Hacer crecer a los personajes de DC. Pero, también, nuestro trabajo es proteger a la marca de DC, y eso es lo que haremos”. Esas fueron las palabras del CEO de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, en el reporte de resultados de la compañía presentado este 4 de agosto. La pauta para las películas de DC está puesta.

La presentación fue un “golpe en la mesa” de la nueva administración, y un clavo en el ataúd para una era pasada.

Por un lado, marca un brusco cambio de rumbo estratégico para la compañía, que bajo la gestión del anterior CEO, Jason Kilar, apuntó a impulsar su presencia en las “guerras del streaming”. Ahora es distinto: “el enfoque serán los estrenos en cine”, afirmó Zaslav, señalando que habrá flexibilidad en las ventanas de exclusividad en cines antes de que las producciones del estudio lleguen a streaming.

Por otro lado, Zaslav ha dejado claro que busca una nueva dirección para las películas de DC, probablemente la propiedad intelectual más valiosa bajo el paraguas del conglomerado. “Ves a Batman, a Superman, a la Mujer Maravilla, a Aquaman, son marcas conocidas en todo el mundo. Hemos dado reset. Hemos reestructurado el negocio al que vamos a enfocarnos, en el que habrá un equipo con un plan a 10 años enfocándose sólo en DC. Creemos que podemos construir un negocio mucho más sustentable”.

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Las declaraciones vienen luego de la sonada cancelación del estreno en HBO Max de la película Batgirl (prácticamente terminada y con un costo de producción cercano a los 100 millones de dólares), como una medida para deducir impuestos de la compañía, luego de la separación de WarnerMedia de AT&T para fusionarse con Discovery, Inc.

'Batgirl': ¿por qué Warner Bros. Discovery canceló el estreno de la película?
Batgirl fue la primera víctima de un cambio radical de estrategia en Warner Bros. Discovery (Crédito: Warner Bros.)

Para Zaslav, producir películas demasiado costosas únicamente para impulsar el streaming, no tiene sentido. La estrategia es clara: grandes blockbusters o “películas evento” de enormes presupuestos, con ventanas de exclusividad en cines, antes de llegar al nuevo streaming de la compañía (que fusionará HBO Max y Discovery+, aunque aún se desconoce si mantendrá alguno de los dos nombres). No habrá más películas de mediano ni gran presupuesto para estrenar directamente en las pantallas de casa.

Pero hay una cosa que, históricamente, ha faltado en las películas de DC: rumbo. Contrario a su rival, Marvel Studios, cada nueva producción basada en DC Comics parece contar su propia historia, sin cohesión narrativa de una película a otra. Lo cual no es necesariamente malo en sí mismo pero, para Zaslav, no es aceptable al momento de construir una franquicia. En la presentación del reporte de resultados, el directivo aludió a una nueva estrategia.

“Es muy similar a la estructura que Alan Horn (antiguo CEO de Disney), Bob Iger y Kevin Feige construyeron con mucha efectividad en Disney”, dijo Zaslav. “Nos enfocaremos en la calidad. No vamos a estrenar ninguna película antes de que esté lista”.

Coincide con que, recientemente, Warner trajo a Alan Horn como consultor. Walter Hamada, presidente de DC Films desde 2018, aparentemente renunciará después del estreno de Black Adam este año, según The Hollywood Reporter.

¿Qué significa esto para el pasado y futuro de las películas de DC?

A inicios de los años 2010, cuando el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) como lo conocemos ahora no era más que un sueño nerd, Warner y DC iban atrás en la carrera. Marvel Studios había comprobado la viabilidad de una narrativa interconectada con Los Vengadores, mientras que Warner depositó sus esperanzas en la visión de Zack Snyder para iniciar su universo fílmico con El hombre de acero.

Desde entonces, las cosas no han salido muy bien para las películas de DC. Warner perdió confianza en el rumbo de Snyder con el fracaso de Batman vs Superman: El Origen de la Justicia (y ni hablar de la complicada historia de su Liga de la Justicia). El estudio se ha anotado éxitos de taquilla nada despreciables desde entonces, pero cada película ha sido independiente de las otras (e incluso han llegado a contradecirse entre sí).

La Liga de la Justicia de Zack Snyder
La Liga de la Justicia de Zack Snyder, el último vestigio del fallido “Snyderverse” (Crédito: Warner Bros.)

Pero también ha habido varios fracasos y “salidas en falso”. El fracaso de la primera Escuadrón Suicida eventualmente resultó en la existencia de El Escuadrón Suicida, que existe incómodamente en el ambiguo espacio entre la secuela y el “reboot suave”. Batman, protagonizada por Robert Pattinson, inició su desarrollo como una entrega más del “Snyderverse”, con Ben Affleck en el protagónico. ¿Y qué hay de Guasón? Sin duda, la película protagonizada por Joaquin Phoenix es uno de los más grandes éxitos del estudio en años recientes, pero existe en una continuidad separada.

¿Qué cambiará? Si Warner piensa “marvelizar” las películas de DC, la lógica sugiere que habrá que homogeneizar todas las estéticas y narrativas en una sola continuidad, como ha hecho Marvel Studios con su narración serializada.

Está por verse qué significa eso para las secuelas ya confirmadas, en desarrollo o incluso casi terminadas de DC Films. Black Adam y ¡Shazam! La furia de los dioses se estrenarán este año. La problemática Flash ya tiene su estreno programado, y las secuelas de las exitosas Guasón y Batman, aunque están en etapas iniciales de preproducción, son indudablemente muy esperadas por los fans.

Para el futuro, una estrategia viable sería la del reboot suave empleada por James Gunn para El Escuadrón Suicida: tomar los elementos que funcionaron bien en el primer intento, y mantenerlos para la nueva continuidad (su película trajo de vuelta a actores como Margot Robbie, Viola Davis y Joel Kinnaman, de los pocos elementos aplaudidos de la vapuleada versión de David Ayer).

Harley Quinn en 'El Escuadrón Suicida'
Interpretada por Margot Robbie, esta versión de Harley Quinn fue lo suficientemente popular para ser rescatada en el reboot (Crédito: Warner Bros. Pictures)

El rumbo para las películas de DC no está claro en ese sentido. Pero no descarten ver de regreso a Pattinson como Batman, quizá codeándose con Diana Prince en la piel de Gal Gadot y Jason Momoa como Arthur Curry. ¿Barry Allen? No duden que Ezra Miller no regresará, considerando sus crecientes controversias personales.

Dicho esto, como espectadores, el panorama es algo triste.

Gane quien gane… nosotros perdemos

La estrategia de “marvelizar” las próximas producciones de DC durante los próximos 10 años, puede parecer prometedora para los fans de los cómics. Quizá, finalmente, podamos ver una narrativa serializada y cohesiva que nos lleve a una gran película de La Liga de la Justicia, comparable a las de Avengers.

Pero esto puede significar que habrá cada vez menos espacio para las producciones originales de grandes estudios, incluso si son basadas en propiedades intelectuales existentes. Porque puede decirse lo que sea sobre la más reciente Batman, Guasón, El Escuadrón Suicida de James Gunn o la original Mujer Maravilla. Pueden haber gustado o no. Pero tienen visiones únicas y cuentan historias independientes, que no dependen de una narrativa compartida ni de infinitas referencias entre sí.

Es una pena, pues esto complicará el panorama para las películas que aspiran a la originalidad, a contarnos buenas historias sin que el espectador tenga que haber visto una veintena de películas y media decena de series para entender lo que está pasando. Muchas de estas producciones luchan –y fracasan en el intento– de encontrar a su público y lograr rentabilidad, en una industria que cada vez se limita más a los superhéroes y a la “secuelitis”.

Batman
Una visión singular de Batman que podría perderse en la transición (Crédito: Warner Bros)

Al menos, antes había una diferencia. La nueva Batman, con sus virtudes y fallas, era claramente distinta a lo que ofrece la nueva Thor, por ejemplo. Ahora, ir al cine será todavía más como escoger entre Coca-Cola y Pepsi: mismo producto azucarado, mismo aspecto, con un sabor apenas un poco distinto.