La tercera colaboración de Collet-Serra y Neeson replica la fórmula de su predecesora, así que la poca originalidad es compensada por las fuertes emociones. El pasajero (The Commuter), sigue a un retirado policía de Nueva York que se ve implicado en un complot criminal de vida o muerte en pleno viaje de metro.
Dirigida por Mark Williams (‘Venganza implacable’, ‘Hombre de familia’), esta película es un thriller de acción formulista, siguiendo muchas de las convenciones del género al pie de la letra, lo cual no es necesariamente malo. En ‘Luz negra’ (‘Blacklight’) Liam Neeson está de vuelta en su típico papel de veterano aguerrido, sólo que ahora trabaja como un agente del gobierno encargado de eliminar a otros agentes que han sido expuestos. Sin embargo, cuando descubre una conspiración entre sus filas que llega a las esferas más altas de poder, su familia se ve amenazada. El director no innova en nada, Neeson hace lo de siempre, y la narrativa se siente un poco enredada entre tanto diálogo expositivo. Sin embargo, para quienes gusten de un thriller de acción sin mayor aspaviento y con escenas de acción impresionantes, será una buena elección.
La carrera de Neeson en el cine de acción ha abarcado ya varios años, con distintos niveles de éxito. Aunque su título haría pensar que se trata de la cuarta entrega de Búsqueda implacable, esta película es, en realidad, una de sus más recientes incursiones en el género. En Venganza implacable (Honest Thief), no interpreta a un héroe ni a un villano, sino a un antihéroe: un buscado ladrón que, por amor, decide hacer lo correcto y hacer un pacto con el FBI para entregarse. Sin embargo, cuando agentes corruptos deciden traicionarlo, caen en la infalible mira del protagonista.
Remake de la película española El desconocido, de 2015, Contrarreloj (Retribution) marca una nueva etapa en la carrera del astro irlandés Liam Neeson: deja atrás la acción desenfrenada de películas como Búsqueda Implacable y comienza gradualmente a abrazar películas que coquetean más con el thriller y el suspense. Ese es el caso de Contrarreloj: aquí, interpreta a un hombre que está llevando a sus hijos a la escuela y descubre que tiene una bomba debajo del asiento del auto y, sin salida, no puede detener el coche. Recordando a una versión más pequeña y menos impactante de Speed, la película tiene una trama de ritmo intenso y, a pesar de algunas decisiones erróneas y genéricas en el guión, logra mantener al público cautivo hasta el final de la historia, principalmente debido a Neeson y su interpretación sombría.
Para cuando Liam Neeson viajó a la lejana galaxia creada por George Lucas, ya tenía dos nominaciones al Globo de Oro y una al Oscar en su haber, todas por roles dramáticos. Podría decirse que Star Wars: La amenaza fantasma, la primera parte de la controvertida trilogía de precuelas galácticas, fue su primer paso para convertirse en estrella de acción. Y de qué forma: puede que los fans la amen, la odien o incluso la excluyan del canon de la saga, pero es innegable que esta película nos dio el duelo de sables láser más emocionante de toda la franquicia a la fecha, con Neeson en el papel de Qui-Gon Jinn, maestro Jedi de un joven Obi-Wan Kenobi en la lucha contra Darth Maul.




