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Plataformas de streaming: ¿cuántos tipos hay?

De suscripción (SVOD), de transacción (TVOD), con publicidad (AVOD) y más. Aquí te explicamos cuántos tipos de plataformas de streaming hay.

Lalo Ortega   |  
4 mayo, 2021 10:00 AM
- Actualizado 6 julio, 2021 2:35 PM

Gracias a las plataformas de streaming, ver películas en casa es, en teoría, sencillo. Nos sentamos frente a la TV, tomamos el control, abrimos Netflix y buscamos lo que queremos ver. Pero hoy, no todo es así de fácil: a veces la película que queremos no está en tal plataforma, o para verla hay que pagar una cuota adicional a la suscripción. Son tantas las variables hoy en día que cabe preguntarnos, ¿cuántos tipos de plataformas de streaming hay?

La respuesta es relativamente más sencilla de lo que se podría pensar, a pesar de la cantidad de plataformas que existen en el mercado (y las que están por llegar). Realmente podríamos agruparlas a todas dentro de tres grandes grupos o categorías. Sin embargo, hay que comenzar esta explicación por lo básico.

¿Qué es streaming?

Derivado de la palabra en inglés stream (que se traduce como flujo), streaming se refiere a la tecnología que permite enviar y recibir datos multimedia desde un proveedor a un receptor, por medio de un dispositivo conectado a internet.

Esta transmisión se logra agrupando los datos en pequeños “paquetes”, etiquetados de forma que el dispositivo receptor pueda “desempacarlos” y acomodarlos en el orden necesario. Una vez que tiene suficientes paquetes consecutivos listos, el contenido puede comenzar a reproducirse.

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En eso se distingue el streaming de las descargas digitales. En vez de tener que esperar a descargar el archivo multimedia completo para poder reproducirlo (cosa que puede tardar bastante con una velocidad de internet baja), aquí sólo basta descargar un fragmento del tamaño suficiente para reproducirlo, mientras el resto se sigue descargando progresivamente, proceso conocido como buffering.

También es importante señalar la diferencia entre el streaming y las emisiones tradicionales (en radio o televisión, por ejemplo). Mientras que éstas tienen un proveedor único que transmite a varios receptores en un horario determinado, la tecnología de streaming es de un canal único entre el emisor y el receptor. Por eso a plataformas como Netflix y similares también se les conoce como plataformas de video on demand (VOD), o de video bajo demanda, pues no están sujetas a disponibilidad de horario.

¿Cuáles son los tipos de plataformas de streaming?

Aclarado lo anterior, ahora podemos proceder a clasificar las plataformas de streaming según los esquemas bajo los que operan. Después de todo, el cine y la televisión son industrias que requieren y producen dinero, y dependiendo sus ofertas de contenido y necesidades, estas plataformas funcionan con distintos modelos de negocio.

Así, como ya mencionamos, existen tres grandes categorías que podemos tomar como punto de partida: Video bajo demanda por suscripción o Subscription Video On Demand (SVOD), Video bajo demanda por transacción o Transactional Video On Demand (TVOD), y Video bajo demanda con publicidad o Advertising Video on Demand (AVOD). Vamos por partes:

¿Qué es SVOD?

Como su nombre lo indica, las plataformas de SVOD requieren una cuota de suscripción. Es decir, que por un solo pago periódico (generalmente mensual, aunque también los hay anuales o semestrales), el servicio en cuestión brinda acceso a todo su catálogo de películas y series, de forma ilimitada.

En esta categoría podemos encontrar a Netflix, la plataforma SVOD por excelencia. Claro que existen otras, pero aquí es donde la cuestión adopta otros matices, así que pongamos un asterisco por ahora.

Imagen: Flickr / QuoteCatalog.com (Creative Commons).

¿Qué es TVOD?

Las plataformas de TVOD, como puede inferirse por su nombre, funcionan por medio de transacciones individuales. Es un modelo que, en la superficie, podría parecer más restringido, limitado e incluso caro en comparación al modelo SVOD.

Sin embargo, hay que señalar dos cosas: la primera, que las plataformas de TVOD suelen tener un catálogo más amplio de películas recientes, relativamente poco tiempo después de sus estrenos en cine.

Lo segundo es que todo depende de estilos de vida, bolsillos e intereses: para alguien que ve unas pocas películas al mes y prefiere que sean recientes, quizá sea más conveniente utilizar plataformas en este modelo.

Para quienes vivieron en la época de los videoclubes como Blockbuster o Videocentro, este modelo se parece precisamente a eso: sólo hay que pagar por las películas que se van a comprar o rentar.

En esta clasificación podemos encontrar a plataformas de streaming internacionales como Apple TV (antes iTunes) y Google Play Movies, o bien, nacionales como Cinépolis Klic.

¿Qué es AVOD?

El modelo AVOD es sumamente atractivo pues, en teoría, el usuario tiene acceso gratis al catálogo. Sí, gratis.

Pero vamos, nada es realmente gratis en esta vida. Como usuario, no es necesario pagar precisamente con dinero, ¿pero cómo se sustentan estas plataformas de streaming? Fácil: por ingresos de publicidad.

En otras palabras, en estos servicios puedes ver películas gratis, pero con algunos cortes comerciales (lo que es muy similar a verlas en televisión abierta). En la mayoría de los casos los anuncios son muy breves, y en algunos incluso existe la opción de omitirlos después de algunos segundos.

Si hablamos de videos de todo tipo, la plataforma AVOD por definición es YouTube. En términos de películas y series exclusivamente, en esta clasificación también cabe Pluto TV.

El comodín: las plataformas de streaming con modelo mixto

Pero dirán “un momento, Filmelier, yo tengo una suscripción de Amazon Prime Video y de todas formas tengo que pagar una cuota adicional por ciertas películas. ¿Es una plataforma SVOD o TVOD?”. La respuesta tendría que ser: ambas.

En este punto es donde se ha ido complicando recientemente el tema de cuántos tipos de plataformas de streaming hay. Y sí, técnicamente siguen siendo tres, sólo que hay plataformas que ya no se limitan a un solo modelo.

Así, podemos decir que hay servicios como el de Amazon Prime Video, que ofrece la mayoría de su catálogo en modalidad de suscripción, aunque otras películas sólo están en modalidad de transacción (bajo lo que se conoce como Amazon Prime Video Store).

Otro ejemplo de plataforma internacional con modelo mixto es MUBI, que gracias a su videoteca o library brinda acceso a películas pasadas de su cartelera por una pequeña cuota adicional. En México, FilminLatino es otro ejemplo de modelo mixto.

Incluso podemos citar el caso de Disney+. Aunque técnicamente es una plataforma SVOD, el streaming de Mickey Mouse ha dado estrenos anticipados a películas como Raya y el último dragón o (en Estado Unidos) Mulán bajo la modalidad “Premier Access”, que es sólo un nombre bonito para su esquema TVOD (aunque cabe aclarar que, eventualmente, Disney las libera para el catálogo SVOD).

Por último, también ha habido ocasiones extraordinarias en que plataformas de SVOD se han vuelto “gratuitas” en casos específicos. Durante un tiempo, el documental Enmienda XIII de Netflix fue gratis para no suscriptores (y aún puede encontrarse libremente en YouTube).

En 2020, también se dio el caso de HBO Go, que para propiciar el distanciamiento social liberó el acceso a parte de su catálogo sin costo.

En México, la sección GratisMX de FilminLatino es totalmente gratuita, como un esfuerzo del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) para acercar el cine mexicano al público.

En resumen, hay plataformas de streaming cuyos modelos de negocio pueden funcionar mejor para ciertos gustos y necesidades que para otros. Si quieres más información para decidirte por una o más, te recomendamos checar este tutorial: ¿Cómo usar Filmelier para encontrar películas online?