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Netflix sabe de las quejas por su catálogo, y Christopher Nolan podría ser la solución

Netflix está en busca de cineastas de renombre para que produzcan películas originales que se vuelvan iconos culturales. Después de Steven Spielberg, la compañía quiere abrir la caja fuerte a Christopher Nolan.

29 julio, 2021 11:51 AM
- Actualizado 3 agosto, 2021 6:18 PM

Un comentario frecuente en las redes sociales de Filmelier es sobre la calidad del catálogo de Netflix. Para muchos de nuestros seguidores, el gigante del streaming ha dejado de lado las producciones de “calidad”, y sus aumentos de precio en años recientes han hecho que muchos cancelen el servicio. Netflix está consciente de ello y quiere responder con dos palabras: Christopher Nolan.

El cineasta, famoso por películas como Memento, El origen y la trilogía de El caballero de la noche, no está contento con el estudio que ha sido su casa por 20 años, Warner Bros. A Nolan no le gustó el cambio de estrategia del estudio durante 2020, que fijó (en Estados Unidos) todos sus largometrajes para estrenos simultáneos en cines y en HBO Max.

En su visión, tal comunicación con los creadores de esas películas no fue muy correcta por parte del estudio.

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Por ello, la competencia ya se está frotando las manos para firmar contrato con Christopher Nolan, ya que el guionista, productor y director no sólo posee una legión de fans, sino que también es visto como uno de los cineastas más creativos de Hollywood.

Es ahí donde entra Netflix.

Christopher Nolan dirige 'Tenet'
Christopher Nolan y John David Washington en el set de Tenet (Imagen: Warner Bros. Pictures)

“Si y cuando [Nolan] haga su próxima película, el asunto será si podemos ser un hogar para ella y lo que necesitaríamos hacer para que eso suceda”, afirmó Scott Stuber, jefe de películas originales de Netflix, en la entrevista de portada para la última edición de Variety.

El ejecutivo prácticamente le daría la combinación de la caja fuerte. “Es un cineasta increíble. Haré todo lo que esté en mis manos. He aprendido que en este negocio hay que tener cero ego. Si me golpean y me derriban, me levanto de nuevo”.

Claro que esto aún queda en buenas intenciones, pero, si dicha unión sucediese, no sería la primera jugada de ese tipo. Recientemente, Netflix también cerró un acuerdo para múltiples películas con Amblin, la productora de ni más ni menos que Steven Spielberg. Zack Snyder, otro cineasta con muchos seguidores, está terminando otra película (como productor) para la plataforma, El ejército de los ladrones.

El ímpetu de la compañía fundada por Reed Hastings tiene su justificación. Durante años, Netflix contó con acuerdos de distribución con grandes estudios y con compañías que podían transferir esas licencias, como Starz y Epix.

Sin embargo, con el recrudecimiento de la disputa entre las plataformas de video on demand por suscripción, mucho de ese contenido se volvió inaccesible para Netflix, exclusivo para los competidores que llegaron después, como Disney+, HBO Max, Amazon Prime Video y tantos otros. Tener películas originales y exclusivas se volvió la solución.

El problema es que muchos cineastas de renombre ya tenían contratos con grandes estudios, precisamente los que Netflix está perdiendo. Es eso lo que la compañía, con base en Los Gatos, busca revertir.

Misión de rescate
Con las bajas de grandes estudios, Netflix pasó a apostar por películas propias como Misión de rescate (Imagen: Netflix)

“Las personas no critican una producción de un director de renombre. Normalmente piensan que el problema son ellas, y no el cineasta”, me confió alguna vez un ejecutivo de Netflix.

O sea que, para esas personas, una película con la marca de Spielberg, Nolan y hasta de Snyder puede ser la diferencia entre tener los estrenos más en boga, o un catálogo poco atractivo.

“Me encantaría que [Spielberg] hiciera películas como Los Goonies o Indiana Jones para nosotros”, dijo Stuber en la entrevista. “Él hace esa clase de grandes historias mejor que nadie”.

Los desafíos de Netflix para tener a Christopher Nolan

Obviamente, es necesario mucho más que dinero y fuerza de voluntad para tener al director de Interestelar en la nómina. Nolan es, como bien sabemos, defensor de la experiencia de las salas de cine, con un amor declarado por las pesadas cámaras IMAX y sus enormes pantallas de exhibición.

De hecho, el punto de quiebre entre el cineasta y Warner Bros. fue justamente la iniciativa para los estrenos simultáneos en streaming, lo que, para los críticos de la industria, hace tambalear la presencia de los cines, para los cuales se concibieron tales producciones en primer lugar.

Netflix sabe de esa resistencia de los más conservadores, por lo que ha ofrecido a diversas películas una ventana de exhibición exclusiva en pantalla grande antes de llegar a todo el mundo vía internet. Tal estrategia no sólo deja contentos a los cineastas, sino que también cumple un requisito para participar en premiaciones como los Oscar, otra obsesión de la compañía.

Eso, sin embargo, también trae sus percances. El mayor ejemplo es el de El irlandés: el director Martin Scorsese quería ver su largometraje de 209 minutos en cines de todo el país, pero sólo obtuvo un lanzamiento en un pequeño circuito debido a la resistencia de los exhibidores más tradicionales.

La verdad es que, al menos hasta ahora, las producciones originales de Netflix han sido más películas de video on demand que de cine, algo que podría repeler a Christopher Nolan.

Según Variety, Netflix ve su acuerdo con Amblin como el “voto de confianza” de un nombre tradicional del antes Nuevo Hollywood para el modelo de video on demand, lo que ayudaría a seducir al cineasta más joven. Quizá.

Tom Hanks y Steven Spielberg en 'Puente de espías'
Steven Spielberg dirige a Tom Hanks en Puente de espías (Imagen: 20th Century Pictures)

Por más que Spielberg haya criticado a Netflix por competir en los Oscar, comparando a la plataforma con la televisión, la realidad es que el cineasta es, en sí mismo, creación de esta. Sus primeros trabajos de cierta relevancia fueron en ese medio, como Reto a muerte (Duel).

Eso sin mencionar el involucramiento desde hace mucho tiempo de Amblin con la televisión, incluso con una división especializada en la antes “pantalla chica”, con títulos como Animaniacs, ER y Tiny Toon Adventures.

Christopher Nolan no tiene ese perfil, más relacionado a la experiencia de la pantalla grande que a cualquier otra cosa. Es algo que puede cambiar, claro, como demuestra Zack Snyder: otro fan de las cámaras IMAX, el cineasta abrazó el streaming con El ejército de los muertos y hasta puso píxeles muertos de mentira en la película, para bromear con los espectadores en sus televisores y smartphones.

Claro que el nombre de Christopher Nolan puede ser sólo una metáfora. Hay otros cineastas aclamados que podrían encontrar un hogar en las brillantes oficinas nuevas de Netflix en Hollywood. Algunos incluso ya lo hicieron, como Noah Baumbach, Rian Johnson, David Fincher, Guillermo del Toro y Gore Verbinski, además de los ya mencionados.

Relevancia cultural

Sea con Christopher Nolan o no,Scott Stuber apunta que la estrategia de Netflix, ahora, es dejar marcas más profundas en la cultura, como hicieron en su momento películas como Jurassic Park o El origen, para mencionar los ejemplos obvios.

“Tenemos que ser más consistentes en hacer que estas películas sean culturalmente más relevantes y colocarlas en el espíritu de la época”, afirmó el ejecutivo. “Sabemos que hay público para estas películas, pero quiero que la gente sienta ese impacto en sus conversaciones con amigos, en las que digan ‘¿ya supiste sobre esta película, La vieja guardia?’. Ya hemos hecho eso, pero no de forma consistente.

Scott Stuber en Variety
Scott Stuber en la portada de Variety (Imagen: Variety)

Stuber tiene un punto: estudios como Disney y Warner Bros. lanzan muchas menos películas anualmente que Netflix, pero sus producciones se mantienen mucho más en la conversación. El servicio de streaming no ha tenido ningún fenómeno cultural que perdure, ni siquiera en su top 10 de películas originales más vistas.

Curiosamente, ninguno de esos competidores consigue generar la cantidad de datos sobre comportamiento del consumidor que tiene Netflix. La empresa de streaming sabe exactamente qué está viendo la gente, cuándo y dónde. Incluso sabe cuándo dejamos de ver una película o serie, o el director y actor que más nos gusta –incluso si no lo decimos–.

No obstante, para Stuber, crear películas a partir de esos datos no es tan simple. 

“Es puro instinto”, afirmó en la entrevista. “El tema de los datos está demasiado sobrevalorado. A final de cuentas, hay que preguntarse: “¿crees en ello? ¿Sientes pasión por ello? ¿Crees que funcionará?”.

En realidad, ahí yace algo que atrapa más que cualquier dato, nombre o idea: la pasión. Tal vez eso sea lo que falta en la ecuación de Netflix, incluso en la experiencia a la hora de ver algo en su plataforma.

Traducido de la versión original de Filmelier News en portugués.