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¿Por qué ‘Pinocho’ de Guillermo del Toro no se estrenó en Cinemex?

Cinemex había anunciado el estreno de ‘Pinocho’ de Guillermo del Toro en sus salas, pero no apareció en su cartelera llegado el día

Lalo Ortega   |  
28 noviembre, 2022 12:15 PM
- Actualizado 22 diciembre, 2022 11:21 AM

Tratándose de uno de los cineastas más queridos por el público mexicano, Pinocho de Guillermo del Toro era uno de los estrenos más esperados del año. Tan es así que, inicialmente, la cadena Cinemex había anunciado en redes sociales (en una publicación ya eliminada) que la exhibiría en varias de sus salas.

Sin embargo, llegó la fecha de estreno y la película animada no estaba en la cartelera de la cadena. Tampoco se le mencionaba entre las salas donde la distribuidora, Pimienta Films, anunció que se estrenaría la película.

“Cinemex ya había anunciado Pinocho –mi deseo era que pudiera verse aunque sea dos semanas en más salas accesibles para todos los estados de México–”, escribió Del Toro en Twitter, la red social en la que está más activo. “Ojalá y no se hubieran retractado o pudieran apoyar para que la vean en más ciudades”.

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La negativa de Cinemex orilló al cineasta mexicano y a la distribuidora a coordinar nuevas funciones en salas independientes y cinetecas del país, ante “el vacío en salas creado por Cinemex”, como escribió en otra publicación de Twitter.

Las razones por las que Cinemex no estrenó Pinocho de Guillermo del Toro

Filmelier ha intentado contactar a representantes tanto de Pimienta Films como de Cinemex, pero no ha recibido un posicionamiento oficial de ninguna instancia al momento de la redacción.

Sin embargo, cabe recordar que Pinocho es un estreno de Netflix. La exclusión de las películas del “gigante del streaming” por parte de las grandes cadenas comerciales, no es algo sin precedentes. Sucedió en 2018 con Roma de Alfonso Cuarón, por ejemplo.

En aquel entonces, Netflix propuso estrenar en salas la película alrededor de un mes antes de su llegada a la plataforma de streaming. Cinépolis y Cinemex se negaron, puesto que ese periodo no cumpliría con la “ventana” de 90 días de exclusividad requeridos en cartelera. Sin embargo, la película sí pudo verse en cinetecas, el Festival de Morelia de ese año, y en cines del circuito independiente como Cine Tonalá.

Roma
Pinocho nos dio un serio caso de déjà vu con Roma, de Cuarón (Crédito: Netflix)

Si bien no ha habido un posicionamiento oficial por parte de Cinemex, puede intuirse que el razonamiento ha sido similar con Pinocho de Guillermo del Toro. El estreno en cines estaba planeado para el 25 de noviembre, sólo dos semanas antes de su llegada a Netflix el 9 de diciembre. Un periodo considerablemente menor que la ventana de exclusividad, a pesar de que ésta se ha reducido a 45 días a raíz de la pandemia.

Netflix experimenta con modelos de distribución

Aunque el caso de Pinocho de Guillermo del Toro se siente como una oportunidad perdida tanto para Netflix como para Cinemex, lo cierto es que las cosas parecen estar cambiando, de nuevo, a raíz de la pandemia y de los descalabros financieros del gigante del streaming en la primera mitad de 2022.

En Estados Unidos, la compañía de streaming firmó acuerdos con las principales cadenas de exhibición comerciales (AMC, Regal y Cinemark) para el estreno de Glass Onion, su secuela para la aclamada Entre navajas y secretos.

Sin embargo, en México, Netflix ya experimentó con una ventana de exclusividad en cines con otro de los estrenos mexicanos más esperados del año: Bardo, o falsa crónica de unas cuantas verdades, de Alejandro González Iñárritu. La película del mexicano se estrenó en cines el 27 de octubre, y su llegada al streaming está planeada para el 16 de diciembre, cumpliendo con la ventana de 45 días.

Bardo
Bardo es una película de Netflix que sí tuvo un amplio estreno en salas, debido a la ventana de exclusividad (Crédito: Netflix)

En ese sentido, no todo han sido buenas noticias para el cine mexicano. A inicios de este mismo mes, luego del estreno en cines de Bardo, el director Luis Estrada (El infierno) readquirió de manos de Netflix los derechos de su nueva película, ¡Que viva México!, bajo el argumento de asegurarle el mismo tratamiento que tuvo la producción de Iñárritu (paradójicamente, Netflix planeaba darle un estreno limitado en cines antes de estrenarla en su plataforma dos semanas después).

En otras palabras, parece que los modelos de distribución entre las salas y los streaming aún están en medio de una incómoda transformación. Para variar, quienes salen perdiendo son las películas y sus públicos.

Curiosamente, en Estados Unidos, el estreno limitado de Glass Onion dio buenos resultados en ese mismo fin de semana, promediando más ingresos por pantalla que otros grandes estrenos como Un mundo extraño, de Disney, que se hundió en taquilla a pesar de ser el fin de semana de Acción de Gracias.

¿Por qué Pinocho de Guillermo del Toro no llegó a ciertas salas independientes?

A pesar de la apertura del propio Del Toro y de Pimienta Films por llevar Pinocho a más salas del circuito independiente, lo cierto es que muchas de ellas siguieron quedando fuera, y no por falta de disposición.

De acuerdo con el propietario de una de dichas salas independientes, una limitante para algunos espacios del circuito es que la distribuidora sólo tuvo disponible la película en formato DCP (Digital Cinema Package), el paquete de archivos estándar en la industria de la exhibición comercial desde que la proyección digital se volvió la norma, sustituyendo a los costosos y pesados carretes de celuloide desde inicios de los 2000.

La Comunidad de Exhibición Cinematográfica (CEDECINE), organismo al que pertenecen varias de estas salas independientes, expresó en un comunicado que Pimienta Films solicita “como condición técnica el uso de DCP, lo cual deja fuera de tu solicitud prácticamente a todos los proyectos integrantes de la CEDECINE”.

El problema es que la conversión a proyección DCP tiene un costo inaccesible para las salas de cine independientes más pequeñas. “El equipamiento de una sala con esa tecnología ronda los dos millones de pesos mexicanos, algo por completo fuera del alcance de cualquier cineclub, lo mismo que de los esfuerzos de pequeñas salas que forman parte de nuestra comunidad y apuestan por la cultura y el arte”.

Al mismo tiempo, la creación de copias de las películas en el formato tampoco es exactamente barata, lo que limita la cantidad de copias que pueden crear las distribuidoras más pequeñas, que aún tienden a optar por formatos físicos más accesibles como el Blu-ray o el DVD.

Como señala Lucero Calderón sobre el caso Roma para Excélsior en 2018:

“Los cines reciben un DCP (Digital Cinema Package), es decir, un archivo digital que contiene la película. Aunque pudiera pensarse que esto abarataría los costos, no es así. Antes una copia valía cerca de 10 mil pesos, pero en la actualidad con los DCP, los VPF y los servicios digitales, las distribuidoras pagan entre 18 mil y 20 mil pesos por cada copia”.

Por esta razón es que muchas de las salas más pequeñas del circuito independiente quedaron fuera de la exhibición de Pinocho de Guillermo del Toro.

Pinocho ya está en algunas salas de cine de México. Si quieres consultar en cuáles, entra a este enlace.