Corazones jóvenes es un coming-of-age LGBTQIA+ belga-neerlandés que, en esencia, trata sobre el descubrimiento de la sexualidad y el amor joven. La trama sigue a Elias (Lou Goossens), un niño que lleva una vida relativamente tranquila: va a la escuela, ve a sus amigos y su novia, regresa a casa con su familia. Todo cambia cuando una nueva familia se muda enfrente y conoce a Alexander (Marius De Saeger), un chico cuya actitud confiada y seguridad lo hacen cuestionarse todo. Es una narrativa sencilla que roza en lo convencional, pero que brilla por su dirección y por sus actuaciones sensibles, en particular del joven Goossens que, virtualmente, carga la película con su rostro. Y con ello, la producción hace que el sentimiento trascienda la pantalla, para vivir algo cercano a la emoción del amor joven una vez más. Lee más en la crítica completa de Corazones jóvenes.
Pequeños pecados es un drama coming-of-age femenino de Eslovenia. La trama sigue a una joven de familia conservadora que se une al coro femenino de su escuela católica. Ahí, conoce a una chica más liberal y experimentada, y forma una amistad que se complica cuando el grupo viaja a un convento para ensayos intensivos. Es una película de tacto y miradas furtivas sobre una chica que aprende a descubrir su deseo y sexualidad en un entorno que busca reprimir precisamente eso: la religión, la fe y la disciplina de la música, en tensión constante con la libertad sexual.




